Recetas vegetarianas

Tres tipos de hojaldres. Arte pastelero

Hojaldre invertido Para elaborar un kilo de masa, los ingredientes son los siguientes: 460 grs. de harina, 10 grs. de sal, 120 de agua y 370 de mantequilla. En primer lugar, el día anterior y para que repose bien en el frigorífico, se amasa la mitad de la harina con la mantequilla, dándole una forma preestablecida para que podamos envolverla en la masa que se preparará al día siguiente. Para la segunda masa se mezcla el resto de los ingredientes. Cuando se vaya a preparar, se estiran con el rodillo las dos masas y se mete la masa de harina dentro de la mantequilla. A continuación se comienza a laminar, además de darle tres vueltas sencillas y dos dobles. Al dar las vueltas, la masa de mantequilla debe quedar por fuera. Una vez dada la segunda vuelta dejamos que se enfríe. Luego la sacamos de la nevera y se le da la segunda vuelta doble. Se vuelve a enfriar. Al rato se saca y se corta. Este tipo de hojaldre es muy recomendado para ochos, abanicos y palmeras. Las piezas ya cortadas se untan con huevo y se meten al horno fuerte. Antes se habrá añadido azúcar, almendra picada, etc., según el dulce que se desee confeccionar. Hojaldre azucarado Este hojaldre es ideal para rizos, pasteles, capas de milhojas y lazos. Se utilizan los siguientes ingredientes: 380 grs. de harina, 40 grs. de azúcar, 30 de vinagre, 200 de agua, 10 de sal y 40 de mantequilla. Se mezclan todos los ingredientes y se amasa bien. Añadimos la mantequilla, se lamina y damos la primera vuelta sencilla. En este tipo de hojaldre siempre se tiene que enfriar entre vuelta y vuelta; las totales son dos sencillas y tres dobles. Hojaldre rápido Este hojaldre necesita dos masas, una con 240 grs. de harina y 380 grs. de mantequilla, y otra con 240 grs. de harina, 10 de sal y 130 de agua. Se hace la primera masa con uno o varios días de antelación y se deja en la nevera. Se hace la segunda masa y la primera se saca y se corta en tacos. Se mezcla todo para que quede semi-amasado. Se termina de amasar a mano y se lamina. Se deben dar cinco vueltas sencillas, siempre enfriando entre vuelta y vuelta. Esta pasta es ideal para hacer tartaletas individuales y todo tipo de piezas pequeñas, ya que sube...

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El salmorejo, una receta tradicional cargada de historia

El salmorejo se ha considerado siempre un plato humilde, conectado sobre todo con ambientes rurales y ajenos a una cocina más actual y sofisticada. Sin embargo, esta crema, originaria de Córdoba y que se suele servir como primer plato ha adquirido en los últimos tiempos una gran relevancia que ha extendido su fama por todo el mundo. Por ejemplo y como anécdota citaremos la del presidente francés Jacques Chirac, quien en una de sus visitas a España declaró que de todas las preparaciones culinarias que tuvo ocasión de degustar, el salmorejo fue el que más le agradó. Sobre la historia del salmorejo existen diversas versiones y todas pueden ser creíbles. En principio hay quien piensa que se remonta a los primeros tiempos de la humanidad, en los que este preparado se elaboraría de manera bastante rudimentaria a base de golpes de piedra para triturar los ingredientes. Realmente, en aquella época se supone que todos los platos los prepararían con la misma técnica. También hay que tener en cuenta que no podían llevar tomate y no podemos saber con que sería sustituido para conseguir una especie de salmorejo blanco. Durante la Edad Media, se cree que el salmorejo estaría implantado en todo el territorio andalusí como plato cotidiano y de elaboración frecuente. Incluso la misma palabra que denomina a este preparado puede sonarnos bastante a término árabe. Sin embargo, los testimonios sobre el salmorejo se han perdido en la noche de los tiempos, tal vez debido a su carácter popular y humilde, lo que lo alejó de los recetarios oficiales más enfocados a la alimentación de las clases poderosas. Después del descubrimiento de América la incorporación del tomate en la cocina produce una importante transformación tanto en color como en sabor en muchos platos al uso. Traído de aquellas lejanas tierras, pronto se extendió su cultivo por toda Europa. Pero no fue hasta el siglo XX que el tomate y en muchos casos el huevo duro se incoporan al salmorejo y al gazpacho, dándoles el aspecto que conocemos hoy en día. Hay que tener en cuenta la diferencia que existe entre el salmorejo y el gazpacho. El primero se elabora solamente con tomate y ajo, mientras que al segundo se le añade además pìmiento, cebolla y pepino. Aunque la elaboración es sencilla, requiere darle su punto para que quede del agrado de los comensales. Básicamente hay que prepararlo de la...

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El hojaldre. La quintaesencia del arte pastelero

El hojaldre está considerado por muchos como la quintaesencia del arte pastelero, siendo muy considerada la habilidad del repostero de trabajar y plegar la masa. Realmente se trata de una filigrana hecha de grasa, harina, agua y levadura. El tipo de harina utilizada es fundamental en función del tipo del hojaldre que se desee elaborar. Si se utilizan las denominadas “harinas flojas”, tendremos un hojaldre fino y ligero al paladar, lo que nos permitirá manejarlo con facilidad, permitiéndonos sin mucho esfuerzo dar vueltas y laminar. Los inconvenientes que nos encontraremos serán que se manejará con cierta dificultad en las terminaciones y que además suele influirle la humedad ambiental. En cambio, si se utilizan harinas fuertes, conseguiremos un hojaldre duro y recio que eliminará por completo los problemas que se presentan con las harinas flojas. El único inconveniente que presenta es que dificulta el laminado, tiende a encoger en el horno y es menos suave al paladar. En la elaboración de un hojaldre debemos tener en cuenta dos puntos básicos e importantes. Hay que hacer incapié en el suero que contiene y en el punto de fusión. La mantequilla no debe mezclarse en la masa con los demás ingredientes, por ello es conveniente que el grado de humedad de ésta sea del 14-15%, que nos permitirá conseguir la elasticidad que requerirá el laminado. El número de capas del hojaldre irá en función de las piezas a realizar y la proporción de grasa y de harina del hojaldre. A mayor parte de harina se deben dar un menor número de capas. Ingredientes: 380 grs. de harina floja. 40 grs. de manteca (podemos sustituirla por aceite vegetal, aceite de girasol o de oliva). 200 grs. de agua mezclada con un 10% de sal. 30 de vinagre. 340 de mantequilla. Se mezclan todos los ingredientes, excepto la mantequilla y la harina, que se añade en último lugar. Se amasa bien todo. La temperatura ambiente influirá en la dureza que adquirirá la masa. Es decir, será más blanda en verano y en invierno más dura. En general, la masa debe quedar más dura que la mantequilla a temperatura ambiente. Una vez preparada la masa se hace una pequeña bola con el fin de darle un poco de finura. Se corta para incorporarle el bloque de mantequilla. Cuando la mantequilla quede envuelta con la masa se hará un cuadrado lo más perfecto posible y se...

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