Consejos para preparar una infusión

 

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En primer lugar debemos calentar el agua. Cuando empiece a hervir, apágala y viértela sobre la planta. Al tratarse de hojas y flores, no hay que cocerlas, pues los principios activos de la planta pasan al agua rápidamente.
Tapa la infusión para evitar que se evaporen los principios activos.
Déjala reposar. Espera cinco o diez minutos antes de tomarla, con el fin de favorecer de ese modo la extracción de los principios activos y su disolución en el agua.
Tómala inmediatamente. Así evitarás que desaparezcan los principios activos, que empiezan a perderse en cuanto se hace la infusión. Como mucho, se puede guardar una infusión durante doce horas. Después habrá perdido sus beneficios.
Algunas infusiones se pueden endulzar con miel o azúcar.


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