Todo sobre "salmorejo"

El salmorejo, una receta tradicional cargada de historia

El salmorejo, una receta tradicional cargada de historia

El salmorejo se ha considerado siempre un plato humilde, conectado sobre todo con ambientes rurales y ajenos a una cocina más actual y sofisticada. Sin embargo, esta crema, originaria de Córdoba y que se suele servir como primer plato ha adquirido en los últimos tiempos una gran relevancia que ha extendido su fama por todo el mundo. Por ejemplo y como anécdota citaremos la del presidente francés Jacques Chirac, quien en una de sus visitas a España declaró que de todas las preparaciones culinarias que tuvo ocasión de degustar, el salmorejo fue el que más le agradó. Sobre la historia del salmorejo existen diversas versiones y todas pueden ser creíbles. En principio hay quien piensa que se remonta a los primeros tiempos de la humanidad, en los que este preparado se elaboraría de manera bastante rudimentaria a base de golpes de piedra para triturar los ingredientes. Realmente, en aquella época se supone que todos los platos los prepararían con la misma técnica. También hay que tener en cuenta que no podían llevar tomate y no podemos saber con que sería sustituido para conseguir una especie de salmorejo blanco. Durante la Edad Media, se cree que el salmorejo estaría implantado en todo el territorio andalusí como plato cotidiano y de elaboración frecuente. Incluso la misma palabra que denomina a este preparado puede sonarnos bastante a término árabe. Sin embargo, los testimonios sobre el salmorejo se han perdido en la noche de los tiempos, tal vez debido a su carácter popular...

Salmorejo cordobés

Coges tomates, cuanto más maduros y ecológicos sean mejor, quitas piel y semillas y los trituras finamente con un ajito (opcionalmente se puede añadir pimiento verde, pepino o muy poca cebolla, pero tradicionalmente es sólo de tomate y un ajo). Lo pasas a una fuente y vas añadiendo pan rallado poco a poco hasta que espese lo justo, si te pasas sabe demasiado a pan. Chorreón de buen aceite de oliva, pizquito de vinagre y su sal a gusto del consumidor y sanseacabó. Textura más suave : añadir una cucharada de mayonesa. Guarniciones : pepino, huevo duro y cuscurritos de pan frito. Si hacéis una fritura de la huerta (cebolla en aros, coliflor, bastoncitos de berenjena y calabacín, etc, rebozados en harina y fritos ) y le echáis el salmorejo por encima, bocato di cardinale. Que sobra un poco, pues al día siguiente tortillón de patatas y el salmorejo por...