Todo sobre "boletus"

Los boletos, una exquisited dentro del mundo de las setas

Los boletos, una exquisited dentro del mundo de las setas

En todos los tiempos, las setas se han considerado un manjar muy apreciado, aunque todos conocían los peligros que entrañaba el comerlas sin ningún tipo de control. De hecho, en la antigüedad clásica no existía ninguna clasificación fiable que diferenciara las inofensivas de las letales. Una prueba de ello es que tanto Apicio como Plinio, en sus descripciones designan con el nombre de “boletus” tanto a los inofensivos como las peligrosas amanitas, que hoy en día pertenecen ya a una familia diferente. Plinio, en su Historia Natural habla del descrédito del boleto tras el atentado de Agripina, cuando se sirvió de ellos para envenenar al emperador Claudio, su marido. Esta leyenda negra sobre el uso del boleto en ese caso queda fuera de lugar desde el momento en que se sabe que Agripina no utilizó para su malvado propósito ningún “boleto”, sino la peligrosa “oronja verde” (Amanita phalloides), ya que ningún “boleto” es capaz de producir efectos letales. Los helenos solían comer las setas asadas o cocidas. Previamente las adobaban con vinagre, miel y sal con la finalidad de despojarlas de cualquier toxicidad. En tiempos pasados, se solía valorar las cualidades de las setas en relación a los árboles junto a los que crecían, teniéndose por las mejores a las que lo hacían junto a encinas o robles, y las de higueras se pensaba que podían ser venenosas. Los boletos siempre están ligados a alguna especie arbórea, que forman el género “boletus”, al que se incluyen muy diversas especies,...